Acción y Reacción

La tercera ley de Newton es una de las leyes científicas de mayor calado. Cualquier  objeto al entrar en contacto con otro crea una reacción proporcional y contraria. Generalizando este principio, cualquier acción tiene una consecuencia, independientemente de si es contraria o no.

Y ello no es menos cierto a la hora de hablar de los idiomas. Tal y como pasa con cualquier elemento que en un determinado ámbito tiende a imponerse, el inglés se ha convertido en el idioma a aprender y, a la vez, el idioma al que resistirse.

Por un lado, la importancia que ha adquirido internacionalmente, tanto en el mundo de la tecnología como en el comercio, ha hecho que el interés en aprender inglés aumente de manera continua. Sin embargo por el otro lado, muchos idiomas se enfrentan a la influencia de la lengua inglesa de manera defensiva, tal y como es el caso en Francia o Alemania. En estos idiomas, el proceso de adaptación de palabras del inglés es considerado un elemento contaminador, con una clara connotación negativa. Y de esta manera se sataniza su influencia lingüística en el idioma autóctono.

Sin embargo, el desarrollo de la tecnología, ha traído también en el inglés un desarrollo considerable. La lengua de Shakespeare tiene una larga tradición en cuanto a influencias externas o coyunturales. Probablemente el ejemplo más importante sea la conquista normanda de Inglaterra en el año 1066 y sus consecuencias idiomáticas. Pero si nos fijamos en tiempos más cercanos, podemos encontrar diversos ejemplos en los que nuevos procesos e incluso marcas registradas han influenciado el vocabulario utilizado por los angloparlantes.

Así por ejemplo, la palabra “zipper”, que apareció como una marca registrada de botas con cremallera, ha terminado siendo utilizada para llamar a la cremallera en sí.

Pero éste no es un ejemplo único. Verbos como “to hoover”, “to xerox” o “to google” se han generalizado de tal manera, que han perdido su característica de marca registrada, convirtiéndose en palabras comunes para pasar la aspiradora, fotocopiar o hacer una búsqueda en internet.

Probablemente, la ausencia en el ámbito lingüístico inglés de un espíritu de supervivencia tan marcado como en otros idiomas, hace que éstas palabras se vean como un enriquecimiento, más que una pérdida de ciertos valores primigenios.

En cierta manera, incluso se celebra en algunos ámbitos la aparición de nuevas palabras. Cabe destacar en este sentido que el verbo “to unfriend” fuese considerado por el New Oxford American Dictionary la palabra del año en el 2009. Este verbo define la acción de eliminar de la lista de amigos del Facebook a alguno de los contactos.

Así pues, mientras que en los países angloparlantes la creación de estas palabras se ve como un aspecto lógico del desarrollo, en ciertos países, las connotaciones culturales y políticas del aumento de la influencia de países anglófilos se vea como un atentado a una determinada forma de vida, ejemplificada en un idioma.

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1 comentario »

  1. cursos de idiomas said,

    Julio 12, 2010 @ 13:58

    interesante aporte. En la actualidad saber distintos idiomas abre muchas puertas en el campo laboral.

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